El árbol de jade es una planta muy común que habrás visto muchas veces, tanto en interior como en exterior. De hecho, es una planta muy resistente, apta incluso para quienes no tienen un pulgar verde muy desarrollado. No sólo es una planta fácil de manejar, sino que también es muy bonita a la vista. Según la cultura china, es un símbolo de prosperidad y abundancia. A continuación se ofrecen algunos consejos para cultivar un árbol de jade saludable.

Elige el lugar correcto

Ya hemos comentado que el árbol de jade es una planta perfecta tanto para interior como para exterior, pero en ambos casos es importante encontrar la ubicación adecuada. Por lo general, esta planta requiere mucha luz, por lo que conviene colocarla en un lugar que reciba luz natural. Sin embargo, tenga cuidado y evite exportar bajo la luz solar directa, especialmente cuando hace mucho calor.

Riega la planta con moderación.

Al ser una suculenta hay que regarla, pero no en exceso. Es importante regar la planta con moderación para que la tierra permanezca húmeda. Recomendamos hacerlo cada 3-4 días, especialmente cuando las temperaturas superan los 25 grados.

Limpiar bien las hojas.

Para que tu planta crezca sana y fuerte es necesario limpiar bien las hojas. Utilice un bastoncillo de algodón empapado en agua y jabón de Marsella para evitar la acumulación de polvo y prevenir enfermedades y parásitos.

Una buena fertilización ayuda

Si bien el árbol de jade no necesariamente necesita fertilizante, su uso puede promover un crecimiento saludable y exuberante. Para una buena fertilización, puede, por ejemplo, utilizar posos de café desmenuzados en la tierra.

Cuidado con los parásitos

Esta planta es fácilmente atacada por plagas, especialmente cuando se mantiene al aire libre. Recomendamos revisar las hojas y ramas semanalmente para detectar plagas peligrosas. Las plagas más comunes son los pulgones y las cochinillas.

Realizar podas periódicas.

El tamaño de esta planta es crucial. Es necesario podarlo para que luzca más limpio y simétrico y para evitar que dé demasiada sombra a la casa o al jardín. Para un corte perfecto, puedes utilizar tijeras de podar o tijeras normales.

Proteger la planta de las altas temperaturas.

Si hace demasiado calor, el árbol de jade puede debilitarse, especialmente si las temperaturas superan los 86 grados. En este caso, no debes exponer la planta a la luz solar directa. Por ejemplo, puedes ponerlo en un lugar con sombra o cubrirlo con una sábana transpirable.

Trasplantar la planta adecuadamente

A medida que el árbol de jade crece, sus raíces se hacen más grandes y, por tanto, requieren más espacio. El trasplante de esta planta es importante y debe realizarse cada 2 o 3 años.