Ahora que el verano está llegando a su fin, tus plantas necesitan un poco de cariño. Si tienes ajo en casa, no es una gran molestia. Antes de tirar las cáscaras de ajo sobrantes porque no sirven para cocinar, puedes utilizarlas en tu huerto. Lee aquí cómo funciona y qué influencia tienen las cáscaras de ajo en tu huerto.

Usar cáscaras de ajo en el huerto: ¡así de fácil!

Las cáscaras de ajo suelen ser un subproducto de la cocción y terminan en la basura. Sin embargo, mostramos métodos sobre cómo estos restos se pueden utilizar de forma inteligente. Ya sean trituradas o enteras, las cáscaras de ajo se pueden integrar directamente en el huerto, fiel al lema “de la cocina al huerto”.

Tiene varias opciones disponibles, ya que las cáscaras de ajo pueden ayudar a preservar la cosecha de otoño y controlar las plagas. Además, las cáscaras se pueden utilizar como fertilizante.

¿Cómo pueden las cáscaras de ajo prolongar la vida útil de su cosecha de otoño?

El ajo tiene muchos beneficios para los humanos. Comer estos vegetales limpia el organismo, estimula el metabolismo y también puede proteger nuestras plantas de la descomposición prematura.

El ajo como remedio natural contra los parásitos

Las cáscaras de ajo se pueden utilizar contra los parásitos de diferentes formas. Las cáscaras de ajo, en particular, funcionan de maravilla contra los gusanos de alambre y los escarabajos de la patata de Colorado. Hay dos métodos disponibles para usted:

  • Una decocción de infusión de ajo puede ahuyentar las plagas de tus plantas. Para ello, muele las pieles de ajo y ponlas en un frasco. Vierte agua por encima para que queden bien cubiertas todas las conchas. Calienta todo y cocina a fuego lento durante 20 a 30 minutos. Luego deja enfriar el agua, retira las cáscaras tamizando y vierte el agua en un atomizador. Rocíe generosamente esta decocción de cáscara de ajo sobre sus plantas.
  • Normalmente basta con colocar las cáscaras trituradas o trituradas cerca de tus plantas. El olor de la cáscara de ajo ahuyenta determinadas plagas.
  • Además, las cáscaras de ajo también se pueden colocar en el abono o alrededor del jardín como barrera para mantener alejadas las plagas con su fuerte olor.

Usar cáscaras de ajo y cebolla como fertilizante

Los fertilizantes de cáscara de cebolla y ajo, en particular, pueden ayudar a aumentar la fertilidad del suelo al promover el crecimiento normal de las plantas. Para ello necesitarás dos puñados de pieles de ajo y dos puñados de pieles de cebolla. Las cáscaras se colocan en una olla con un litro de agua y se llevan a ebullición. Luego deja reposar las cáscaras a fuego lento durante 20 minutos.

Luego escurre el caldo con una gasa. Por último, diluye todo con ocho litros de agua. Especialmente los pepinos y los calabacines aprecian mucho este fertilizante.

¡Con estos consejos, esperamos que disfrutes reciclando cáscaras de ajo en tu jardín!