Una de las plantas de interior más populares para muchos es el Spathiphyllum, más conocida en México como la Cuna de Moisés. Esta planta es generalmente conocida por sus hermosas hojas, pero especialmente por sus flores blancas que provienen de un buen cuidado. Por eso, aquí te explicaremos cuáles son sus cuidados básicos y cómo estimular su crecimiento.

En primer lugar debemos señalar que la cuna de Moisés es una planta que se debe colocar en un lugar de semisombra. Con esto queremos decir que no debes tener contacto directo con los rayos del sol ni en interiores ni en exteriores. Esto se debe a que pueden sufrir si ven una luz completamente diferente.

Por otra parte, el suelo de la cuna de Moisés debe estar siempre húmedo. Esto hace que en los meses más cálidos requieran más agua, tanto en la tierra como en las hojas, por lo que se pueden nebulizar al amanecer o al anochecer, lo que también ayudará a eliminar el polvo que se acumula en sus hojas y flores. Si se tiene cuidado, Spathiphyllum puede vivir entre 15 y 20 años.

¿Cómo se estimula el crecimiento de una cuna de Moisés?

Hay tres formas de estimular el crecimiento de una cuna Moisés. Aunque los cuidados básicos mencionados anteriormente son importantes, existen algunas formas de hacer que las hojas estén muy verdes y resistentes. Hay que tener en cuenta que el florecimiento de una cuna de Moisés sana no se produce antes de los 6 meses de vida.

1. leche

Este líquido es un excelente fertilizante que proporciona a la planta un valioso soporte orgánico, complementado con calcio, fósforo y muchas vitaminas elementales para la cuna de Moisés. Para estimular el crecimiento, mezcla medio litro de agua con medio litro de leche entera y riega la planta al menos una vez a la semana.

2. Cebollas y café

Antes de mezclar los dos ingredientes, debes saber que cada uno actúa de forma independiente en la Cuna de Moisés, pero tanto la cebolla como el café ayudan a estimular el crecimiento de la planta más rápido. Para el café, debes mezclar un litro de agua con 4 a 5 cucharadas de café molido y dejarlo reposar durante 24 a 36 horas.

Para las cebollas, debes mezclar partes iguales de agua con algunas cáscaras de cebolla. Al igual que la mezcla anterior, se debe macerar entre 24 y 36 horas. Ambas mezclas sólo deben utilizarse para regar la cuna de Moisés al menos una vez al mes.