La albahaca es imprescindible para platos como pizza y pasta. Cosechar y secar esta popular hierba es muy fácil.

Los propietarios de plantas no sólo deberían preparar a tiempo para el invierno su jardín y su balcón, sino también algunas plantas de su casa. Dado que la albahaca es especialmente sensible al frío, conviene cosechar las hojas y luego secarlas.

Secar la albahaca después de la cosecha: un accesorio y el aire son cruciales

La albahaca no sólo marca la diferencia visual, sino también a nivel gustativo en muchos platos. Si no quieres comprar la versión seca en el supermercado, puedes secar las hojas de albahaca con un accesorio después de cosecharlas.

Así como el romero se puede conservar, lo mismo puede decirse de la albahaca. Para ello, basta con utilizar una cuerda, un alambre o una goma fina. Los cocineros caseros deben tener en cuenta algunos consejos antes de secar la planta.

Secar albahaca: agrupe las hojas después de cosecharlas y guárdelas adecuadamente

Esto significa que no se cosechan hojas individuales de la albahaca, sino que se corta la cantidad adecuada de los tallos con unas tijeras. En este contexto, el portal Utopia recomienda retirar de la planta únicamente tantos tallos como sean necesarios para colgarla posteriormente.

Cuando la albahaca está a punto de florecer, el sabor de la especia casera es más intenso. Una vez retirada la cantidad deseada de hojas de los tallos de la planta, se deben atar entre sí con alambre, cordel o algo similar. Pero tenga cuidado: debe haber suficiente espacio entre las barras del paquete. De lo contrario existe riesgo de aparición de moho.

Para evitar la formación de moho no deseado al secar la albahaca, los ramos atados deben colgarse boca abajo en un lugar donde haya suficiente aire fresco. El lugar ofrece condiciones ideales cuando hace calor, está seco y está mayormente oscuro.

Secar albahaca en casa: un consejo que ayuda después de la cosecha

Luego, la albahaca tarda unas dos semanas en secarse por completo. Puedes utilizar un truco sencillo para determinar si el secado de las hojas fue exitoso. Simplemente toma una de las hojas del ramo de albahaca y frótala entre tus dedos. Una vez que se desmorone ligeramente, el proceso estará completo. Luego, la albahaca se puede guardar en un frasco con cierre hermético.