Las plantas necesitan agua, luz, aire y alimento. En jardines y balcones, el suministro de nutrientes a menudo se garantiza mediante fertilizantes preparados que se pueden adquirir en tiendas de jardinería y plantas, que normalmente contienen aditivos químicos, están envasados ​​en plástico y además cuestan dinero.

Sin embargo, cada hogar produce diariamente valiosos residuos orgánicos, que se tiran al contenedor de residuos orgánicos, al compost o al cubo bokashi. Puedes fabricar fácilmente tu propio fertilizante a partir de muchos residuos orgánicos, que pueden sustituir a los productos acabados, por ejemplo a partir de cáscaras de huevo.

¿Por qué las cáscaras de huevo son un buen fertilizante?

La piedra caliza (carbonato de calcio o CaCo3) es un componente esencial para las plantas sanas, ya que permite la absorción de todos los demás minerales. La cal afloja el suelo y crea condiciones óptimas para que las raíces absorban los nutrientes. Con un contenido de piedra caliza del 90%, la cáscara de huevo es una excelente fuente de piedra caliza.

La lima no es el único beneficio, los otros 27 micronutrientes contenidos en las cáscaras de huevo también son excelentes. Entre ellos se incluyen el flúor, el cobre, el hierro, el manganeso, el molibdeno, el fósforo, el azufre, el zinc y el silicio.
Haz tu propio fertilizante de cáscara de huevo

Para hacer fertilizante líquido a partir de cáscaras de huevo, sólo necesitas dos ingredientes:

  • Cáscaras de 1 a 2 huevos
  • 1 litro de agua

Así es como debes proceder:

  1. Triture o muela las  cáscaras de huevo  hasta obtener un polvo lo más fino posible, por ejemplo con un mortero, una batidora o un molinillo de café o especias. También funcionan dos tablas de madera entre las que se trituran las cáscaras de huevo.
  2. Coloca las cáscaras trituradas en un recipiente y vierte un litro de agua. Deja reposar todo durante 12 horas para que los minerales se disuelvan en el agua.
  3. Vierta el agua a través de un colador fino o una bolsa de filtro en una regadera.

¡Tu fertilizante líquido de cal elaborado con residuos de cocina está listo!

Consejo: Puedes esparcir las cáscaras sin disolver en la tierra de tus plantas o añadirlas al abono.

Consejos para una correcta fertilización:

Como suele ocurrir, el exceso de fertilizante no aporta ningún beneficio. Por tanto, es recomendable tener en cuenta las necesidades de tus plantas y el contenido de cal del agua.

  • Hay plantas a las que les gusta la piedra caliza y otras que son sensibles a ella. Esta preferencia se expresa mediante información sobre la acidez necesaria de la tierra para macetas. También es útil conocer el contenido de cal del agua del grifo o del agua de riego utilizada. Si vives en una zona donde el agua es muy dura.
  • Una simple prueba de pH puede brindarte seguridad adicional sobre el estado del suelo y del agua de riego. La forma más sencilla de realizar esta prueba es utilizar tiras reactivas de pH especiales que puede encontrar en farmacias, tiendas de plantas o en línea.
  • Si ajustas la dosis de fertilizante en consecuencia, tus plantas te lo agradecerán con un crecimiento sano y exuberante.
  • Para aprender cómo convertir otros desechos orgánicos en fertilizante natural para sus plantas, lea el artículo “Residuos como fertilizante”. El estiércol vegetal también es un fertilizante natural rico en nutrientes, como por ejemplo el estiércol de ortiga.

¿Has experimentado alguna vez con fertilizantes caseros? ¡Nos encantaría que los compartieras en un comentario!