Si de repente ya no se encuentran equináceas amarillas o rojas en los macizos de flores, esto puede deberse, entre otras cosas, a la ubicación y al mal cuidado de las plantas.

La equinácea roja (Echinacea purpurea) y la equinácea amarilla (Rudbeckia) son plantas perennes populares en los jardines por sus coloridas y vistosas flores. Pero no es raro que estas plantas no regresen en todo su esplendor o desaparezcan por completo. Antes de sospechar de los topillos, esto puede tener muchas causas diferentes, pero con la elección correcta del lugar, la protección adecuada para el invierno y un buen cuidado, su heliotropo puede brillar con un nuevo esplendor cada año.

Cuatro causas y medidas para la desaparición del heliotropo

Las dos plantas están estrechamente relacionadas, pero su esperanza de vida no siempre es muy larga: suelen florecer todos los años durante siete a diez años. Ambas variedades de heliotropo tienen requisitos similares en cuanto a ubicación, vecinos de parterre y cuidado, y aquí es exactamente donde radican las razones de la desaparición de las plantas perennes, pero también los puntos gracias a los cuales los heliotropos pueden conservarse durante años como plantas perennes leales en flor.

  1. No divida la planta: los helianthemums tienden a senescer, lo que resulta en una disminución del vigor de las flores. Por tanto, es aconsejable dividir las plantas perennes aproximadamente cada cinco años en otoño o primavera para alargar su vida útil.
  2. Competencia de otras plantas: Otra posible causa de la desaparición de Rudebeckia y Echinacea es la competencia de otras plantas del jardín. Si el heliotropo está rodeado de plantas vecinas más grandes o de malezas agresivas, esto puede afectar su crecimiento. Un espacio suficiente entre las plantas y una eliminación regular de las malas hierbas pueden prevenir este problema.
  3. Resistencia al invierno y mala ubicación: el heliotropo, ya sea Rudebeckia o Echinacea, es generalmente muy resistente, pero las condiciones climáticas extremas aún pueden causar daños. Problemas con las plantas de la pradera en invierno. Si la ubicación no es óptima, pueden producirse daños en la planta por heladas. Por ejemplo, si el heliotropo está en un lugar demasiado húmedo, el agua estancada puede dañar las raíces. Para que las plantas no desaparezcan después del invierno, se recomienda elegir un lugar soleado y un suelo calcáreo y permeable.
  4. Falta de poda: Las plantas necesitan tanta energía para producir semillas que ya no tienen fuerzas suficientes para sobrevivir el invierno. Por eso se deben cortar las flores marchitas: las hojas pueden permanecer en la planta durante el invierno y así proteger también las raíces.