Veamos juntos cómo reconocer inmediatamente una enfermedad fúngica en los tomates. Aprenda cómo prevenirlo y evitar que se propague: aquí están las señales.

Estamos en la época del año perfecta para cultivar nuestros queridos tomates. Los tomates son prácticamente la base de la cocina mediterránea. Entre ensaladas, capreses, salsas, etc., representan la comida más variada y deliciosa que la naturaleza nos puede ofrecer. Hay decenas de tipos diferentes de tomates y podemos cultivar la variedad que más nos guste. Cultivar tomates no es tan fácil: son frutos frágiles y muy sensibles a las influencias externas.

Si no tomamos las precauciones adecuadas durante la fase de cultivo, no debería sorprendernos que no quedemos satisfechos con el resultado. Además de pensar en alimentar y regar la planta, también tenemos que tener cuidado con las enfermedades que ciertos hongos podrían introducir en nuestro jardín. No se trata de enfermedades perjudiciales para el ser humano, pero sí que dañan nuestros tomates y su integridad. Así es como puedes prevenir y detectar las infecciones por hongos.

Enfermedad fúngica del tomate: tizón tardío del tomate

Ciertas enfermedades fúngicas pueden causar estragos en nuestro jardín. Hay ciertas enfermedades que se desarrollan muy fácilmente y pueden destruir todas las plantas de tomate. Uno de ellos es el tizón tardío. El tizón del tomate es una de las enfermedades del tomate más comunes pero también más peligrosas. Esta enfermedad se manifiesta directamente en las plántulas, por lo que se debe implementar la prevención y protección desde el principio. Es causada por el hongo Phytophthora infestans. Pero ¿cómo podemos entender cuando este hongo ataca nuestra plantación?

Para reconocer los síntomas del tizón tardío en los tomates, es necesario controlar las plantas periódicamente. Y la protección preventiva es la mejor. Para prevenir la aparición y propagación de la enfermedad, se requieren medidas preventivas integrales e intervenciones frecuentes. El pseudohongo infectante Phytophthora causa daños a todas las partes de la planta. He aquí cómo reconocerlo.

Cuando nuestros tomates están en peligro

El clima extremadamente húmedo es ideal para el desarrollo y propagación de la enfermedad. Los primeros síntomas de la enfermedad aparecen cuando las plantas crecen a una temperatura de 18 a 21 grados y una humedad relativa alta del 60 al 90%. Los primeros síntomas de la enfermedad están asociados con la aparición de manchas de color verde claro o blanquecino en las hojas de las plantas, inicialmente en las puntas de las hojas.

Después de cierto tiempo y condiciones climáticas desfavorables, las manchas se extienden a toda la masa foliar. Aparece en el tallo en forma de manchas elípticas que cambian de color desde el estado claro inicial a un color más oscuro. Tienen forma de anillo, lo que provoca el bloqueo del flujo de nutrientes y, en última instancia, la desecación de las plantas. Los frutos se cubren de manchas oscuras, provocando la pudrición y descomposición del fruto y de la planta. Podemos concluir que el tizón tardío es peligroso en todas las estaciones de crecimiento. Es necesario proteger las plantas con antelación, especialmente antes de la larga temporada de lluvias. La fuerte evaporación de la humedad del suelo favorece la aparición de esta enfermedad.