Según los jardineros, este es el mayor error que mata las plantas…

Cuidar las plantas no siempre es fácil. Antes de cultivar una planta en interior o exterior, es importante conocer las condiciones de crecimiento para evitar que la planta se marchite.

Ciertos errores pueden ser fatales para tus plantas, especialmente aquellos relacionados con el riego. Obtenga más información sobre este error que puede acabar con sus plantas de interior.

Para garantizar que sus plantas prosperen y se mantengan saludables, es importante cuidarlas bien.

Para ello es necesario conocer las condiciones de cultivo para evitar excesos nocivos para tus plantas, especialmente a la hora de regar.

Según los jardineros, este es el mayor error que mata las plantas.

¿Cuál es el insecto que puede matar las plantas de interior?

El error que  puede ser fatal para las plantas de interior, según Etienne Laurentides, jardinero y paisajista del Jura, es el riego excesivo.

De hecho, el exceso de agua priva al suelo de oxígeno, provocando que las raíces se asfixien y se pudran.

Además, si el suelo está muy húmedo, la planta ya no puede alimentarse porque la humedad bloquea el proceso de fotosíntesis.

Esto hace que las hojas se ablanden, se pongan amarillas y luego mueran. Además, el exceso de agua hace que la planta sea vulnerable a ataques de parásitos y hongos. Entonces se puede formar moho en la maceta y en la tierra para macetas.

¿Cómo se protegen las plantas del exceso de agua?

Para salvar una planta que ha recibido mucha agua, primero colócala a la sombra. Dejarla al sol la secará porque una planta regada en exceso no podrá dirigir el agua hacia sus puntas.

Luego hay que dejarlo secar. Para acelerar el secado de la planta, golpee varias veces los lados de la maceta con la mano.

Esto afloja el suelo, haciéndolo más ligero y creando bolsas de aire que permiten ventilar el suelo.

Luego retire la planta de la maceta para comprobar el estado de sus raíces y luego trasplántela en una maceta nueva. Para ello, voltea la planta con cuidado, sujétala con una mano y agita la maceta con la otra hasta que puedas sacar el cepellón.

Luego use sus dedos para quitar toda la tierra alrededor del sistema de raíces de su planta. No tiene sentido guardar esta tierra, ya que al trasplantar se utilizará tierra para macetas nueva y más fresca.

Retire las raíces podridas con tijeras de podar bien limpias y desinfectadas. Puedes reconocerlos por su aspecto marrón o negro, suave y pastoso.

Las raíces sanas, en cambio, son blancas y firmes. No dudes en podar las hojas y los tallos muertos. Estos son marrones y secos.

Después de limpiar la planta de partes muertas, trasplántala a una maceta nueva con orificios de drenaje.

Para favorecer el flujo y el drenaje del agua, puedes colocar una capa de mantillo o bolas de arcilla en el fondo de la maceta.

Luego agregue tierra para macetas fresca y golpee ligeramente la superficie para que se asiente. Riegue ligeramente para humedecer la tierra y solo riegue una segunda vez cuando la tierra se seque. Además, asegúrese de eliminar el agua estancada del platillo o de la tapa de la olla después de cada riego.

¿Cómo evito regar en exceso las plantas de interior?

Para evitar un riego excesivo  , que  podría provocar la muerte de tu planta, riégala sólo cuando necesite agua. Varias pistas pueden ayudarte a determinar si debes regar tu planta o no.

  • Tierra para macetas: antes de regar su planta, introduzca el dedo en la tierra para macetas. Si está seco a más de 4 cm de profundidad, riégalo.
  • El peso de la maceta: Una planta pesa más después del riego. Si levantas la olla podrás pesarla. Si es pesado significa que la tierra todavía está llena de agua y por tanto no tiene sentido regarla.
  • Tipo de planta: La cantidad de agua que necesita una planta depende de su tipo. Los cactus y las suculentas, por ejemplo, necesitan poca agua.

Estas suculentas no requieren riego regular porque su tejido grueso y carnoso ayuda a retener el agua.

Esto significa que estas plantas toleran muy bien la sequía. Sin embargo, las plantas con follaje, capullos o flores finos deben regarse con regularidad.

Sin embargo, no se exceda al regar la vegetación de su interior, ya que el exceso de agua puede asfixiar las raíces de sus plantas y provocar que se pudran.